20/7/09

El horno no está para bollos

Tengo más de treinta, hace más de tres que vivo sola, hace muchísimo más que sé cocinar. Leo y escribo desde primer grado sin dificultad. No sé que coeficiente intelectual tenga, pero no me ha ido tan mal en la vida cuando de pensar o razonar se trata. Sin embargo, no puedo terminar de comprender porque es que me cuesta tanto, pero tanto, leer los dibujitos de las perillas de la cocina de gas para saber cuál le corresponde a cada hornalla. Es inevitable, aunque insista con el tema, no me lo puedo grabar en la cabeza de memoria. Tardo inevitablemente unos 8 segundos como mínimo en razonar cómo encender una hornalla cada vez que necesito usarlas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y las hornallas tampoco, parece.

La Criatura dijo...

No, es imposible.
Yo antes abría una perilla y chispeaba en las cuatro.
Ahora me lo aprendí de memoria.
(en casa ajena se me complica, y hacer mate puede ser una verdadera odisea)

adivinador dijo...

Ademàs no se porque no son todas iguales, como para que uno pueda aprenderlo como un lenguaje corporal, para toda la vida. Yo tengo mi casa , y ademàs cocino a veces en la de mi novia o en la de mi hija. Opto por abrir el gas, probar en varios con un encendedor , mirar, cambiar hasta quemarme , en fin: Finalmente habrá una explosiòn, supongo.

Luismi dijo...

Solsticio no te preocupes, ami me pasa lo mismo