19/3/10

Porque amo tanto Uruguay

















Estuve nuevamente en Montevideo.

La quietud, las anécdotas largas, Tranquilo Bar, el río, la Ciudad vieja, los mercados callejeros.

Podría vivir en Montevideo.

Las distancias son más cortas y los tiempos más extendidos, como si las horas tuvieran más minutos. 70 minutos. Horas de 70 minutos.

La Pausa, el ver literario elegido en un primer piso de un edificio antiguo y hermosos que balconea hacia la Ciudad vieja.

Otra vez no me crucé con Galeano. No va a faltar oportunidad.

4 comentarios:

Maia dijo...

Que nostalgia !!!!!!!!!!!!!!!!

Mary Fish dijo...

Que lindas fotos!!!!

La observadora dijo...

O sea... cuando caminas las calles de Montevideo y te das vuelta lo que vez es la calle caminada.
Gracias Reina por acompañarme!!!!
Podes visitar Montevideo cuantas veces quieras, mi casa es tu casa.

Erre dijo...

¡Qué bueno Montevideo! Y qué ganas de volver. De andar por los pasillos incaminables de la Tristán Narvaja. Y de comerse algo en Tranquilo Bar, mirando hacia la calle. O de pararse en la escollera Sarandí a sentir el río. Buenas fotos, Miss Woody. Hacen muy bien.
Salut!