21/4/10

Aventura gélida

El domingo a la tarde, junto con mi amiga C y tres hermosas niñas pre- adolescentes, viví lo que se podría llamar un simulacro de bombardeo. La tarde comenzó a oscurecerse y el granizo nos alcanzó en mitad de la Panamericana. Con el auto totalmente detenido durante aproximadamente 15 minutos; en medio de la autopista, con autos atrás, adelante, por todos lados; comenzaron a caer intempestivamente cascotes de hielo con una belicidad nunca antes vista por mi. Fue muy loco cómo se sentían los golpes en el techo por dentro. Nuetro parabrisas se astilló por completo y la chapa quedó toda moteada. La niña J lloraba y, en contraposición, la niña V reía, a carcajadas. Cada uno hacía la catársis a su manera y yo, ante la presencia de las menores y a pesar de que soy bastante maricona, debía compartarme como lo supuestamente adulta que soy. Y ni hablar C, que iba al volante y que al otro día tuvo que hacerse cargo de los arreglos.
Al final, Todo bien, pero es una experiencia no recomendable para personas impresionables.

3 comentarios:

Madame Lulu dijo...

que lo parió parecían asteroides!

Carolina dijo...

Fue increíble, a mi también me agarró en la calle por Olivos.

Mary Fish dijo...

Pobresss las niñassss!!!